No hace falta que me digáis eso de que perder la cabeza, por eso de que sus caderas,
ya sé de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras,
y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da.
Pero además la he visto seria, ser ella misma, y en serio que es no se puede escribir en un poema,
por eso, eso que me cuentas de que mírala como bebe las cervezas y como se revuelve sobre las baldosas
y que fácil parece a veces a enamorarse.
Todo eso de que ella puede llegar a ser ese puto único motivo de seguir vivo,
y a la mierda con la autodestrucción.
Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor,
es un cuento que me sé desde el día en que me dio dos besos y me dijo su nombre.
Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio
y que ella aparezca de golpe y de frente para decirte: "venga hazte un peta y me lo cuentas"
No sabes lo que es despertarte y que ella se despierte y bostece, luego te abrace,
y luego no sepas como deshacerte de todo el mundo.
Así que supondrás que yo soy la primera que entiende que pierdas la cabeza por sus piernas,
el sentido por sus palabras y los huevos por un mínimo roce de mejilla.
Que las suspicacias, los disimulos cuando su culo pasa,
las incomodidades de orgullo que puedan provocarte, son algo con lo que ya cuento...
Quiero decir, que a mi de versos no me tienes que decir nada, que hace tiempo que escribo los míos.